El haiku como germen de matices. Notas para una diaforalogía

  • Daniela Isabel Ortiz Universidad Nacional de San Juan
Palabras clave: Barthes, Haiku, Narración, Saer, Diaforalogía

Resumen

A partir de su breve composición, el haiku ofrece la posibilidad de una expansión en estructuras más extensas. Es así que el haiku es, como lo dice Beatriz Sarlo —a propósito de la escritura de Juan José Saer—, “una semilla de narración-descripcion”. O, en palabras de Roland Barthes, un “germen, un argumento breve”: el haiku como germen de escritura, es decir, como discurso que alberga en sí mismo posibilidades narrativas-descriptivas a partir de los matices que dispone. Desde el pensamiento barthesiano proponemos entoncces pensar el haiku desde tres aspectos: en primer lugar, el haiku como tangibilia, es decir, la presencia de palabras que tienen como referencia cosas concretas u objetos, y las posibilidades perceptivas que esto provoca; en segundo lugar, el “despertar” ante el acontecimiento: el haiku como “sacudimiento mental”, una especie de satori; finalmente, el haiku como el tiempo que hace. A partir de estas notas, inivitamos a pensar una diaforalogía que estudie los matices en torno al haiku y las escrituras que este origina.

Biografía del autor/a

Daniela Isabel Ortiz, Universidad Nacional de San Juan

es Licenciada en Letras. Investigadora en proyecto de Semiótica y Literatura de la Universidad Nacional de San Juan. Profesora de “Lengua y Cultura Griega”, “Semiótica” y “Semiótica del Espectáculo” en la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de San Juan. Doctoranda del Doctorado en Letras en la Universidad Nacional de Córdoba.

Publicado
2019-09-24